¡QUÉ VERGÜENZA!

El partido era de los que hacían época: cuartos de final de Copa del Rey, empate en la ida; centenario verdiblanco, día de Andalucía,.... Y al final todo queda empañado por el lamentable botellazo al entrenador del otro equipo de la ciudad; penoso; igual de penoso que los comentarios que hubo que escuchar de parte de la afición que estaba cerca de mí en el estadio, NUNCA se puede justificar algo así y, lo triste, es que solo se penalice la puntería, es decir, cuando alguien es alcanzado por un objeto; habría que penalizarlo siempre, incluso cuando el cuchillo no le dio a Benjamín (recuerden).
Ese no es mi Betis, mi Betis es arte, sentimiento, pasión, humildad, gritos y palmas y nada más que eso; todo lo demás sobra.
Comentarios
Como béticos debemos reflexionar muy seriamente sobre el hecho puntual, aunque todos desvestidos de la pasionalidad del momento sabemos que estos individuos existen en cualquier parte (bengala de Sarriá, cochinillo del Nou Camp, cuchillo, agresión al seguridad y a Prats en el campo del Sevilla...), pero lo que existe en pocos sitios son personas del nivel mental de los dirigentes de nuestro amado club. Ver un busto sentado en un palco tras el presidente rival para molestar a éste nos debe hacer meditar en manos de quien nos encontramos.
Ayer no ganó nadie... ayer perdimos todos.
Estoy totalmente de acuerdo con usted querido Finidiblanco: "mi Betis es arte, sentimiento, pasión, humildad, gritos y palmas y nada más que eso; todo lo demás sobra".
Pues nada sigamos así, eso sí no sé donde nos vamos a reir de los niñatos, porque me da que al Betis vamos a tardar una temporadita en verlo en directo.
Vergüenza, y mucha
Lo del botellazo es tan sólo otra agresión más, dentro de la violencia de la que últimamente todos somos testigos.
Lo triste es ver en manos de quien están las riendas del equipo de mi corazón, y también del otro, aunque no esté en mi corazón.
ya se sabe, quien siembra vientos...