DOMINGO DE RAMOS

De pequeño, mi padre me llevaba los Domingos de Ramos por la mañana, andando desde el barrio, a ver algunas iglesias; veíamos siempre San Esteban, San Benito, El Beso de Judas, Los Caballos, Los Negritos, San Roque y nos volvíamos andando al barrio.
La historia ahora se repite y ahora lo hacemos los dos acompañados de mi hija, o de su nieta; maravilloso momento.
Comentarios
Creo que no me equivoqué a la hora de definirlo de esta forma. El amanecer de este día es el reencuentro con las vivencias más eternas: San Julián, el Salvador, San Juan de la Palma...
Cada uno de vosotros tendréis las vuestras propias... Gracias finidiblanco por recordarnos un mediodía de Octubre esas horas de ensueño que, como cada año, esta por llegar.